El presidente Donald Trump firmó rápidamente un paquete de gasto que puso fin al cierre parcial del Gobierno federal de Estados Unidos después de solo tres días, pero dejó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) con financiación solo hasta el 13 de febrero, generando una nueva incertidumbre sobre el futuro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otras agencias clave.

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La decisión de financiar temporalmente al DHS responde a un acuerdo en el Congreso que evita hoy un cierre más amplio, pero obliga a legisladores demócratas y republicanos a negociar en las próximas dos semanas si ICE seguirá operando bajo las mismas condiciones o si se aprobarán reformas a su financiamiento y funcionamiento.
Qué significa el nuevo plazo de financiamiento
El nuevo paquete de gasto aprobado por la Cámara de Representantes y firmado por Trump financia la mayoría de las agencias federales mediante un acuerdo de aproximadamente USD 1.2 billones, poniendo fin al cierre parcial; sin embargo, solo proporciona una extensión temporal de financiamiento para el DHS, que incluye a ICE, hasta el 13 de febrero.

ICE podría paralizar operaciones si no se aprueba la financiación completa del DHS en dos semanas.
Este plazo adicional obliga a ambas cámaras del Congreso a llegar a un acuerdo sobre la financiación completa del DHS, o de lo contrario ese departamento, y con él ICE junto con otras entidades como TSA y FEMA, podría enfrentar otro cierre parcial a mediados de mes.
Por qué el financiamiento de ICE está en el centro de debate
La pelea por la financiación del DHS y, en particular, de ICE, se ha intensificado tras la controversia pública generada por operaciones migratorias recientes que culminaron en muertes de civiles durante redadas en Minneapolis, lo que llevó a líderes demócratas a exigir reformas significativas antes de aprobar una extensión de fondos.
Los demócratas han propuesto, entre otras cosas, el uso obligatorio de cámaras corporales para los agentes, restricciones a prácticas de orden de arresto, y mayor supervisión, demandando cambios en las políticas actuales de la agencia como condición previa para respaldar el financiamiento completo del DHS.
Qué pasará si no se aprueba un nuevo acuerdo
Si no se logra un nuevo acuerdo de financiación dentro de las próximas dos semanas, el DHS, y con ello ICE y otras agencias de inmigración, podrían enfrentar un cierre parcial, aunque expertos señalan que el impacto exacto dependerá de los fondos disponibles y las prioridades determinadas por el Congreso.
Este escenario tiene importantes implicaciones para la aplicación de las leyes migratorias, el procedimiento de detenciones y deportaciones, y el funcionamiento de agencias como ICE, ya que los recursos y órdenes de financiamiento dictan qué operaciones pueden continuar sin interrupciones.