El Super Bowl LX, programado para el domingo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, se disputará bajo la atenta mirada no solo de millones de fanáticos, sino también de los meteorólogos. Las previsiones indican que el evento deportivo más importante del año podría estar acompañado por un cambio en el patrón climático de la región, con temperaturas frescas, nubosidad creciente y una baja probabilidad de lluvias ligeras.

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De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y plataformas especializadas como The Weather Channel y AccuWeather, se esperan temperaturas máximas cercanas a los 19 °C (66 °F) durante el día y mínimas que podrían descender hasta los 10 °C (50 °F) al caer la tarde. Si bien el riesgo de precipitaciones es bajo, los expertos no lo descartan por completo durante el desarrollo del encuentro.

El clima en Santa Clara: frío y nuboso, con ligera probabilidad de lluvia durante el Super Bowl LX.
¿Existe riesgo de que el partido se retrase?
La NFL ha sido clara: solo fenómenos meteorológicos severos como tormentas eléctricas, rayos, inundaciones o problemas graves de visibilidad podrían alterar el cronograma del Super Bowl. La lluvia ligera o el frío, condiciones habituales en esta época del año en la Bahía de San Francisco, no representan un motivo para suspender o retrasar el juego ni la transmisión televisiva.
The Weather Channel estima una probabilidad de lluvia de alrededor del 10% durante el horario del partido, mientras que AccuWeather eleva esa cifra hasta un 30%, aunque en ambos casos se trata de precipitaciones aisladas y de baja intensidad. Los vientos oscilarían entre los 8 y 16 km/h, con ráfagas ocasionales que no suelen afectar de manera significativa el desarrollo del juego.
Un estadio abierto y un clima impredecible
El Levi’s Stadium es un recinto mayormente abierto, con cubiertas parciales en algunas gradas, lo que expone tanto a jugadores como a aficionados a las condiciones climáticas. Además, la región es conocida por sus microclimas, capaces de modificar la sensación térmica y la nubosidad en cuestión de horas, especialmente al anochecer.
No es la primera vez que el Super Bowl enfrenta este tipo de escenarios. En 2016, cuando el campeonato también se disputó en Santa Clara, el clima fue benigno y sin lluvias. Sin embargo, en otras ediciones jugadas en estadios abiertos como el Super Bowl XLVIII en Nueva Jersey las autoridades mantuvieron un monitoreo constante ante amenazas invernales.
Preparativos y recomendaciones para los asistentes
Tanto la NFL como las autoridades locales mantienen protocolos activos de vigilancia meteorológica, con actualizaciones constantes en las horas previas al evento. La seguridad de los asistentes y jugadores sigue siendo la prioridad, y cualquier cambio relevante será comunicado por los canales oficiales.
Para el público, la recomendación es clara: acudir con ropa adecuada para temperaturas frescas, considerar impermeables ligeros y mantenerse informado a través de los reportes oficiales. Aunque el pronóstico no anticipa riesgos mayores, el clima podría convertirse en un factor más que marque la experiencia del Super Bowl LX.