Entre campeones del mundo, dirigentes, familiares y amigos, la familia Sulaimán Saldivar abrió un capítulo íntimo de la historia del boxeo con la presentación de “Sulaimán a 12 rounds”, obra escrita por Mauricio Sulaimán junto a sus hermanos José, Héctor, Fernando, Claudia y Lucy. No es una biografía fría. Es un retrato doméstico del hombre que cambió reglas, protegió vidas y entendió que el boxeo también debía evolucionar.

Mauricio Sulaimán, actual presidente del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), explicó desde el podio por qué el libro lleva ese título.

“Cada round para un boxeador es una pelea totalmente diferente. El boxeador está dispuesto a dar su vida arriba del límite… El bajar de 15 a 12 rounds llevó un proceso largo de estudios médicos y es la regla incuestionable que ha salvado muchísimas vidas y que le ha dado una vida después del boxeo digna al peleador”.

No fue un cambio menor. Fue una revolución médica en un deporte acostumbrado al heroísmo mal entendido. Y José Sulaimán lo impulsó cuando no era popular hacerlo.

Presentación del libro "Sulaimán a 12 rounds"
Presentación del libro "Sulaimán a 12 rounds"

El padre detrás del dirigente

El libro no habla solamente del presidente del WBC que expulsó a Sudáfrica por el apartheid, que impulsó divisiones intermedias tras ver a boxeadores deshidratados como “cadáveres” para dar el peso, o que enfrentó presiones por no “rajase”. Habla del hombre que colgaba el teléfono después de discusiones con promotores como Don King o Bob Arum y regresaba a la mesa con una sonrisa intacta.

Mauricio lo resumió así:

Mi papá fue un hombre visionario que encontró en el boxeo la razón de ser, la razón de vivir… pero era el padre más adorable, más cariñoso”.

La escena se repitió durante la noche: boxeadores agradeciendo no títulos, sino gestos.

Julio César Chávez recordó el momento más personal:

“Él fue el primero que me internó en una clínica de rehabilitación… decía que no se quería morir sin verme limpio, sin verme sano. Y gracias a Dios le di el gusto”.

No hay cinturón que pese más que eso.

Las mujeres y el riesgo calculado

Jackie Nava, primera campeona mundial del WBC, habló desde el respeto y la  en nosotras… aunque quería cuidarnos mucho por ser mujeres, nos abrió las puertas a un campeonato del mundo”.:

Creyó en nosotras… aunque quería cuidarnos mucho por ser mujeres, nos abrió las puertas a un campeonato del mundo”.

En un deporte que durante décadas negó espacio al boxeo femenil, José Sulaimán impulsó estudios médicos y reglas específicas antes de oficializarlo. No fue concesión. Fue convicción estructurada.

Las reglas que cambiaron la vida

Daniel Zaragoza lo explicó con la crudeza de quien lo vivió:

Antes el pesaje era ocho horas antes. Una noche antes de la pelea no podías dormir del dolor de huesos. Cambiarlo a 24 horas nos permitió pelear hidratados, fuertes. Ese cambio nos salvó”.

La narrativa del libro recorre esos “rounds”: la expulsión de Sudáfrica, la reducción de asaltos, la creación de nuevas divisiones, el impulso al boxeo femenil, la defensa del peleador frente a intereses económicos.

Pero también hay historias domésticas. Lucy Sulaimán lo dijo sin rodeos:

“Cada uno de esos 12 rounds los batalló, los sufrió, los ganó, pero con su mujer y sus seis hijos”.

Ahí está el otro campeonato: regresar a casa.

Raíces y pertenencia

El evento tuvo un significado adicional al celebrarse en el Centro Libanés. José Antonio Serio Salomón destacó el orgullo de la comunidad mexicano-libanesa por un hombre que encarnó disciplina, servicio y sentido familiar.

Franco Carreño, director general de Heraldo Media Group, recordó una anécdota personal cuando su padre laboraba en Milenio al conocer a Don José junto a figuras como Mike Tyson y Mantequilla Nápoles. Más que una fotografía histórica, dijo, fue una lección de cercanía.

La noche dejó claro algo: el boxeo no se construye sólo en el ring. Se construye en decisiones administrativas que parecen técnicas pero salvan carreras. Se construye cuando un dirigente paga una clínica de rehabilitación. Se construye cuando se protege al peleador incluso cuando eso incomoda a los poderosos.

Un legado que sigue peleando

“Sulaimán a 12 rounds” no pretende idealizar. Pretende recordar. Mauricio lo dijo con honestidad: lleva más de 450 columnas escritas sobre su padre y las anécdotas no se acaban.

Quizá porque el verdadero round no es el duodécimo.Es el que viene después, cuando ya no estás, pero tus decisiones siguen respirando en la vida de otros.

Y en el boxeo, eso vale más que cualquier cinturón.



MGC

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