El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta una creciente presión tras el fracaso de su propuesta de vender participaciones de la Copa del Mundo a entes privados, una iniciativa que tuvo que retractarse ante el clamor popular.

Según el diario británico "The Times", Infantino se reunió este miércoles en Marruecos para ofrecer al país africano la final del Mundial 2030, que organizan España, Marruecos, Portugal, a cambio de obtener apoyos que le permitan mantenerse en el cargo cuatro años.

Competencia entre España y Marruecos

Marruecos, considerado un aliado clave de Infantino desde que asumió la presidencia hace diez años, pretende albergar la final en el estadio Hassan II de Casablanca, mientras que España aspira a que la sede sea el Santiago Bernabéu en Madrid. 

Rechazo de asociaciones y críticas de Luis Figo

Varias asociaciones nacionales, entre ellas las de Inglaterra, Gales y Serbia, han retirado su apoyo a Infantino. El exjugador portugués Luis Figo, en una columna publicada en el "Daily Mail", pidió su dimisión con duras palabras "Infantino tiene que irse".

Figo calificó el comportamiento del presidente de la FIFA como "bajo, deshonesto, cobarde e interesado", y afirmó que "forzar tales cambios para enriquecerse a sí mismo y a sus amigos es algo del pasado".

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