Cruz Azul ha iniciado una transformación profunda de su plantel con miras al torneo Clausura 2026. La directiva celeste optaría por reducir de manera significativa la edad promedio del equipo, en una apuesta clara por el relevo generacional y la construcción de una base con proyección a mediano plazo.
Las posibles salidas de Ignacio Rivero, Lorenzo Faravelli se sumarían a la de Ángel Sepúlveda para marcar el punto de partida de este proceso. Con la marcha de estos futbolistas, La Máquina únicamente contaría con tres jugadores mayores de 30 años dentro de su plantilla: el defensor argentino Gonzalo Piovi (31 años), el delantero uruguayo Gabriel Toro Fernández (31) y el atacante colombiano Miguel Borja (32).
Con un promedio de edad de 24.1 años, Cruz Azul presentaría uno de sus planteles más jóvenes en años recientes. Esta cifra representa una caída de cuatro años comparada con temporadas anteriores, como el 2017/18, cuando el promedio rondaba los 28.5 años. Incluso respecto al promedio general de la plantilla 2025/26 (unos 26.0–26.2 años), el equipo actual luciría más ligero y con una clara apuesta por futbolistas en etapa de proyección.
Este recorte en la experiencia del plantel contrasta con torneos anteriores, en los que Cruz Azul solía contar con un mayor número de jugadores veteranos, especialmente en zonas clave del campo. Ahora, la mayoría del grupo se concentra en un rango de edad que va de los 20 a los 29 años, lo que refleja un giro en la planeación deportiva del club.
En la portería, La Máquina mantiene un perfil joven con Kevin Mier, de 25 años, acompañado por opciones como Emmanuel Ochoa (20), lo que permite pensar en continuidad a largo plazo bajo los tres postes. En la línea defensiva, elementos como Jesús Orozco Chiquete (23), Raymundo Rubio (24) y Omar Campos (23) refuerzan la idea de una zaga con recorrido por delante, mientras que futbolistas como Willer Ditta (27) aportan equilibrio entre juventud y experiencia.
El mediocampo, tradicionalmente una de las zonas más pobladas del plantel, también refleja esta tendencia. Jugadores como Erik Lira (25), Jeremy Márquez (25), Andrés Montaño (23) y Amaury García (24) forman un bloque joven, dinámico y con margen de crecimiento, que contrasta con la salida de Rivero y Faravelli, quienes durante varios torneos fueron piezas habituales en la rotación celeste.
En el ataque, Cruz Azul combina juventud y experiencia puntual. Futbolistas como Luka Romero (21), Amaury Morales (20), Mateo Levy (19) y Bryan Gamboa (23) representan la apuesta a futuro, mientras que la presencia del Toro Fernández y Miguel Borja servirá como respaldo y liderazgo ofensivo dentro de un grupo predominantemente joven.
Este proceso de rejuvenecimiento no sólo responde a una intención deportiva, sino también a una estrategia administrativa. Al reducir la edad del plantel, Cruz Azul busca aumentar el valor de mercado de sus jugadores, generar activos con posibilidad de transferencia y mantener una base competitiva que no dependa exclusivamente de futbolistas en la recta final de su carrera.
De cara al Clausura 2026, La Máquina se perfila como un equipo en plena transición, con menos peso en la experiencia y mayor énfasis en la energía, intensidad y proyección. La apuesta es clara: construir hoy un plantel joven que pueda sostener resultados en el presente y garantizar estabilidad en el futuro cercano.
ZZM