Desde mediados de diciembre, amplias regiones del norte y el oeste de Estados Unidos quedaron bajo el impacto de un sistema invernal severo. La combinación de aire ártico con una potente corriente de humedad procedente del Pacífico generó tormentas de nieve persistentes, vientos peligrosos y un marcado descenso térmico. De acuerdo con informes oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, este patrón climático elevó el riesgo de interrupciones en el transporte, cortes de energía y condiciones de alto peligro para la población.

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El impacto se siente en millones de residentes que enfrentan visibilidad casi nula, acumulaciones significativas de nieve y vientos que alcanzan niveles peligrosos. Reportes citados por medios especializados indican que algunas áreas registran ráfagas superiores a los 130 km/h y espesores de nieve que superan el medio metro en zonas montañosas, elevando el riesgo de interrupciones eléctricas, fallas en infraestructura y aislamiento de comunidades.

Evita viajar durante las alertas por ventisca y sigue solo información oficial.
Estados en vigilancia y pronósticos severos
Las advertencias vigentes del NWS se extienden por amplias regiones de Montana, Dakota del Norte, Wyoming, Colorado, Idaho y partes del noroeste de Minnesota. En estas zonas, las autoridades alertan sobre condiciones de ventisca, donde la combinación de nieve y viento reduce la visibilidad a niveles críticos. En Dakota del Norte, el norte del estado concentra los efectos más severos, con visibilidad inferior a 400 metros, por lo que se recomienda evitar traslados que no sean de emergencia.
Montana y Wyoming, en tanto, mantienen avisos por tormenta invernal y frío extremo, con proyecciones que anticipan descensos térmicos por debajo de los –29 °C una vez que el sistema avance. En zonas elevadas como el macizo Absaroka/Beartooth, los acumulados podrían superar los 60 centímetros, mientras que en áreas expuestas se esperan ráfagas cercanas a los 160 km/h, con riesgo de caída de árboles, postes y daños estructurales.
Consecuencias en transporte y servicios
El avance del temporal ya provocó cierres de rutas, suspensión de clases y limitaciones en servicios públicos. Estados como Dakota del Norte, Montana y Minnesota restringieron la circulación en corredores estratégicos, mientras equipos de emergencia intensifican la asistencia a conductores varados. Autoridades locales advierten que la nieve arrastrada por el viento dificulta las tareas de despeje y mantenimiento de la red eléctrica, situación que ya genera cortes de energía en áreas rurales.
Ante este panorama meteorológico, el NWS y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica enfatizaron la importancia de permanecer en resguardo, evitar viajes innecesarios y contar con provisiones básicas. Aunque se espera que el sistema comience a debilitarse gradualmente hacia el jueves 18 de diciembre, continuarán las heladas, la niebla y las temperaturas bajo cero durante varios días. Las autoridades seguirán monitoreando los efectos residuales en el transporte y las cadenas logísticas.