El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, respaldó el 28 de junio la decisión del gobierno de Donald Trump de revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos haitianos que residieron de manera legal en el país. La medida generó un amplio debate sobre sus posibles consecuencias para las personas que dependen de este programa.

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EE. UU.: Secretario de DHS defiende drástica decisión sobre el TPS para Haití
The Hill y otros portales internacionales señalaron que la semana pasada el Tribunal Supremo respaldó la decisión del gobierno de Trump con relación al Estatus de Protección Temporal (TPS). Bajo este contexto, el secretario de Seguridad Nacional, Mullin, afirmó en una entrevista con Jake Tapper en 'State of the Union' que este estatus nunca fue concebido como una solución permanente.

EE. UU.: Secretario de DHS defiende drástica decisión sobre el TPS para Haití.
Según las declaraciones de Mullin, muchas personas que llegaron a Estados Unidos hace 15 o 20 años bajo el TPS han tenido la oportunidad de cambiar su situación migratoria, al solicitar visas o residencia permanente legal.
El fallo, que se emitió con una votación de seis a tres, hace posible que, a partir de ahora, la administración Trump suspenda las protecciones temporales para miles de ciudadanos haitianos y sirios, y determina que los jueces federales carecen de autoridad para intervenir en la mayoría de las demandas presentadas.
Este programa, que protege a ciudadanos de países designados de la deportación y les otorga autorización de trabajo, ha sido objeto de intentos de eliminación por parte de la administración Trump para más de una docena de naciones. Por su parte, el juez Samuel Alito, al emitir el fallo, subrayó que la ley del TPS prohíbe la consideración de demandas no constitucionales de los demandantes.
Trump y su mano dura contra TPS
Desde que empezó su segundo mandato, la gestión de Trump ha incrementado la represión hacia la inmigración, lo que ha suscitado un amplio descontento. Este malestar alcanzó su punto máximo a inicios de este año, cuando agentes federales de inmigración dispararon y causaron la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis.
Por ello, Trump centró su atención en el Estatus de Protección Temporal (TPS) como parte de su estrategia de endurecimiento contra la inmigración. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), bajo su administración, argumentó que la gestión de Biden había abusado de este programa y sostuvo que las protecciones temporales deben ser efectivamente limitadas.