Objetivo cumplido en lo deportivo, pero con un desenlace repudiable en territorio brasileño. Cienciano supo sufrir en Río de Janeiro, administró bien la ventaja obtenida en el primer choque y firmó su pasaporte a los cuartos de final de la Sudamericana a pesar de la derrota por la mínima ante Botafogo. La nota lamentable del cotejo ocurrió al consumarse la eliminación local: la delegación del ‘Fogão’ perdió los papeles y arremetió directamente contra el banquillo cusqueño. Horacio Melgarejo fue el foco de las persecuciones y quedó acorralado en medio de un tumulto que derivó en golpes de puño y manotazos hacia el técnico del conjunto imperial, una situación que de seguro traerá duras sanciones disciplinarias por parte de la CONMEBOL.
