El fútbol peruano atraviesa uno de sus momentos más delicados fuera de la cancha, con clubes golpeados por problemas financieros y un sistema que ha sido duramente cuestionado en los últimos meses. En ese escenario, las negociaciones entre la Liga 1, la Federación Peruana de Fútbol y la empresa 1190 Sports se convirtieron en un tema central, generando incertidumbre y múltiples reclamos. Tras semanas de silencio y especulación, finalmente una de las voces principales decidió dar explicaciones públicas. Fernando Cabada, presidente del Comité de Dirección de la Liga 1, habló sobre el proceso que se vivió internamente, los acuerdos alcanzados y el impacto que estos tendrán en el desarrollo del campeonato nacional.
Cabada explicó que el comité encargado de llevar adelante las conversaciones estuvo conformado por siete integrantes, entre representantes de los clubes y de 1190 Sports, y fue el espacio donde se buscó una salida a la crisis generada por los retrasos en los pagos. Según señaló, los problemas no se originaron por responsabilidad directa de los clubes, sino por factores externos que terminaron afectando el flujo económico del sistema en su conjunto.
En ese contexto, el directivo contó por qué decidió asumir la presidencia del comité en un momento tan complejo. “Acepté presidir este comité porque vi que muchos criticaban desde afuera y decidí no ser ‘palomilla de ventana’, sino tirarme al ruedo para afrontar el problema”, señaló Cabada, destacando además el trabajo del equipo legal que lo acompañó durante meses de negociaciones intensas.
Uno de los puntos más sensibles fue el contrato vigente, el cual permitía a 1190 Sports realizar los pagos hasta con 60 días de plazo, una cláusula que terminó afectando la estabilidad financiera de varias instituciones. “El contrato lo permitía. Más de uno podrá decir si estuvo bien o mal hecho, pero eso era lo que decía. Tampoco era un contrato que legalmente pudiéramos romper”, explicó, dejando en claro que el margen de acción era limitado.
Ante esa situación, el comité buscó una solución que no expusiera a los clubes ni a la FPF a problemas legales. Con el paso de las semanas, las exigencias iniciales fueron ajustándose hasta encontrar un punto de consenso. Cabada reveló que se solicitaron facultades específicas a la Federación para negociar y que finalmente se logró cerrar un acuerdo que permitirá regularizar los pagos pendientes.
“Ya se acordó. Ha sido un tema muy arduo y trabajoso, pero hemos llegado a un acuerdo en el que 1190 se va a poner al día con los clubes, y eso ocurrirá ya”, aseguró el dirigente. Según detalló, solo resta la formalización y firma de los documentos por parte de la entidad fiduciaria, la FPF y la propia empresa, que ya cuentan con los términos consensuados.

Entre los cambios más importantes figura la modificación en los plazos de pago. La licencia que permitía retrasos de hasta 60 días será reducida a 30. “El plazo máximo para la subsanación de pagos ahora será de 30 días, lo cual no significa que se deba pagar con dicho desfase, sino que es algo que podría generarse por eventos externos”, precisó Cabada, buscando llevar tranquilidad a los clubes.
Respecto a la situación de FBC Melgar, el presidente del comité fue enfático en su rol institucional. “Como presidente del comité, mi obligación es que todos los compromisos se cumplan. Estamos instando a 1190 a que honre sus obligaciones con Melgar”, afirmó, aclarando que no se trata de un incumplimiento contractual, sino de un proceso de subsanación que ya está siendo exigido desde la dirigencia.
Finalmente, Cabada se refirió a Universitario de Deportes y Sport Boys, dejando una postura clara frente al escenario actual. “Yo no defiendo ningún modelo. Lo único que veo es que se le pague al club lo que le corresponde”, sostuvo, indicando que con los nuevos acuerdos la ‘U’ recibiría sus pagos desde el primer mes. Además, confirmó que la Liga 1 se iniciará a finales de enero y que las fechas se mantienen, más allá de algunos pedidos de postergación.