Mientras las políticas migratorias de Donald Trump refuerzan los controles en aeropuertos y fronteras, existe una vía poco conocida que permite a ciertos extranjeros ingresar legalmente a Estados Unidos sin necesidad de una visa tradicional. Se trata de una autorización especial pensada para viajes cortos, que sigue vigente pese al endurecimiento del sistema migratorio.

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Este mecanismo está dirigido únicamente a ciudadanos de países seleccionados y funciona como un filtro previo al viaje. No reemplaza el control migratorio en destino, pero sí elimina uno de los trámites más largos y costosos del proceso: la solicitud de visa en un consulado.

Viajar a EE.UU. sin visa ahora tendrá mayor costo y control.
El permiso que reemplaza a la visa tradicional
El acceso se da a través del Visa Waiver Program, que permite viajar a EE.UU. sin visa siempre que el pasajero obtenga antes la autorización conocida como ESTA. Este permiso es obligatorio y se gestiona en línea antes de abordar el vuelo o iniciar el viaje.
Con una ESTA aprobada, el visitante puede permanecer hasta 90 días en territorio estadounidense por motivos de turismo, negocios o tránsito. Sin embargo, la entrada final no está garantizada: la decisión la toma el oficial de CBP en el punto de ingreso.
Quiénes pueden usar este sistema
Solo califican quienes cumplen con todos estos criterios:
- Ser ciudadano de un país incluido en el programa.
- Contar con pasaporte electrónico vigente.
- Viajar por un máximo de 90 días.
- Obtener la autorización ESTA antes del viaje.
Si el país de origen no forma parte del programa, el viajero deberá solicitar una visa tradicional, como la B1/B2.
Cambios en el costo del trámite
El permiso también fue alcanzado por los ajustes incluidos en la One Big Beautiful Bill Act, la reforma fiscal y migratoria impulsada por la actual administración. Como resultado, el precio de la ESTA aumentó.
Desde 2026, el costo del trámite pasó de 21 dólares a un rango de hasta 40 dólares, aplicable a ciudadanos de los 42 países que actualmente integran el programa. El ajuste forma parte de una revisión más amplia que también modificó tarifas consulares y otros formularios de ingreso.
En un contexto de reglas más estrictas, este permiso se consolida como una de las pocas alternativas rápidas y legales para ingresar a Estados Unidos sin visa, aunque solo está disponible para un grupo limitado de viajeros.